Es un tipo de láser ablativo, es decir que remueve la epidermis (capa superficial de la piel), mediante un efecto térmico que induce la producción de colágeno mejorando el tono de la piel. Indicado para mejorar el aspecto de la piel con signos de daño solar, manchas y arrugas. Se puede realizar con anestesia local o sedación. Se recomiendan dos o tres sesiones con un intervalo de dos meses entre cada sesión.